El ratón común, llamado también laucha[1], ratón casero, ratón doméstico, ratón de laboratorio y científicamente Mus musculus, es la especie más frecuente de ratón. Se cree que es la segunda especie de mamíferos con mayor número de individuos, después del Homo sapiens. Habita siempre cerca de los humanos, con los que mantiene una relación de comensalismo. Es también el mamífero más utilizado en experimentos de laboratorio y existen multitud de variantes transgénicas que simulan enfermedades genéticas humanas.
Los ratones comunes adultos pesan entre 12 y 40 g, y miden entre 15 y 19 centímetros, incluyendo la cola, que supone algo más de la mitad de su longitud. Su pelaje es corto y de tonos grises, que se aclaran en el vientre. Los ratones de laboratorio y los utilizados como mascotas son generalmente blancos. Su pelo es escaso en la cola y las orejas. Posee unos largos bigotes (vibrisas) que son sensibles al tacto y le proporcionan información sobre el medio.
No es fácil distinguir el sexo de los ratones cuandos son jóvenes. Sin embargo, en las hembras la distancia entre el ano y los genitales es menor que en los machos. Cuando los ratones alcanzan la madurez sexual, los machos pueden distinguirse con facilidad por sus testículos, de gran tamaño en proporción con el resto del cuerpo. Las hembras poseen cinco pares de glándulas mamarias y pezones, de los que los machos carecen. |
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